Trees are not pennies, forests are not dollars
Español abajo
Puno, Peru (June 8, 2012). Maintaining our steady momentum, we leave Arequipa, Peru this morning and continue on the Kari Oca Caravan towards Puno. As we hurdle ever closer to Rio+20, pressing themes emerge from the voices of the many delegates, among these themes, resistance to the commodification of the environment.
Ecuador´s Ministry of Environment has created national conservation programs, deemed Socio-Paramo and Socio-Bosque. These programs reward owners of primary forests for the conservation of these forests, through economic incentives which are calculated per hectare. They involve 20 year contracts, automatically renewable for an additional 20 years, regulations, of how the economic incentives may be spent and what activities are permitted within the conservation area, and penalties, including appropriation of land.
These programs are deemed conservationist, however there exists a technicality which defies this notion: while the land belongs to the community, the subsoil belongs to the government. Due to this, extraction can occur in the same spaces of supposed conservation.
These contradictions of external actors, attempting to enter into the communities of many of the Kari Oca Caravan delegates, have sparked much resistance.
Gregorio Burga, from the Kichwa Nation of Otavalo, Ecuador, stated, ¨we don´t want Socio-Bosque, and we will continue to defend… Our ancestors defended their territory, and we will do the same.¨ Bebantoque, of the Waorani Nation, echoed similar sentiments.
Their words portrayed a message: trees are not pennies, and forests are not dollars. Regardless if the program is labeled conservationist, or extractive, it is still a business, where the environment is given a price, to be measured, calculated, and monitored. This process; of putting dollar signs instead of remembering life, of commodifying that which lets us breathe, is exactly the process that has brought about our environmental demise.
Following this same model in the hopes of environmental salvation is not only foolish, it is forgetting history; it is forgetting that the earth is not here to generate profits, but to give life.
This is why we resist.
Los árboles no son monedas de un centavo, los bosques no son dólares
Manteniendo nuestro impulso constante, dejamos Arequipa, Perú esta mañana para continuar en la Caravana de Kari Oca en dirección a Puno. Como obstáculo cada vez más a Río +20, presionando temas surgen de las voces de los muchos delegados, entre estos temas, la resistencia a la mercantilización del medio ambiente.
Ministerio de Medio Ambiente de Ecuador ha creado programas nacionales de conservación, conocidos como Socio-Páramo y Socio Bosque. Estos programas ofrecen una recompensa a los dueños de los bosques primarios para su conservación, a través de los incentivos económicos que se calculan por hectárea. Son contratos a 20 años plazo, renovable automáticamente por un período adicional de 20 años mas, ademas norman las zonas bajo conservación, regulan cómo los incentivos económicos se pueden gastar y qué actividades se permiten en el área de conservación, y ademas imponen sanciones, incluyendo la apropiación de la tierra.
Estos programas son considerados conservacionistas, sin embargo existe un detalle técnico que desafía esta idea: mientras que la tierra pertenece a la comunidad, el subsuelo pertenece al gobierno. Debido a esto, la extracción puede ocurrir en los mismos espacios donde se supone hay areas de conservación.
Estas son algunas de las contradicciones que los actores externos, tratan de imponer en las comunidades de origen de muchos de los delegados de la Caravana Kari Oca, y han provocado mucha resistencia local.
Gregorio Burga, de la nación Kichwa de Otavalo, Ecuador, declaró: ¨ no queremos Socio-Bosque, y vamos a seguir defendiendo … Nuestros antepasados defendieron su territorio, y vamos a hacer lo mismo. “Bebantoque, mujer representante de la Nacion Waorani, se hizo eco de sentimientos similares. En sus palabras retrata un mensaje: los árboles no son monedas de un centavo, y los bosques no son dólares.
No importa si el programa se denomina conservacionista, o de extracción, es todavía un negocio, donde se da un precio al ambiente, lo miden, calculan, y monitoreo. Este proceso, de poner signos de dólar en vez de recordar la vida, ante la mercantilización de lo que nos permite respirar, es exactamente el proceso que ha llevado a la devastación de nuestro medio ambiente.
Seguir este mismo modelo con la esperanza de una salvación para el medio ambiente no sólo es absurdo, es olvidar la historia, lo que se está olvidando es que la tierra no está aquí para generar beneficios, sino para dar vida.
Por esto mejor resistir.








Reblogged this on Indigenous Brazil~.
Pingback: ~ « Indigenous Brazil~
- Mar 8, 2012 I guess our circuit brakeer is still in good condition, nothing on list of the signs had happened before, but I guess for our safety, I’ll let it checked by a electrician. Good post! Thanks!
1IwBNI pgnjkjpfapln
CLUIkI evogxvkwrtxd